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Lavados nasales: cómo realizarlos correctamente

1 año ago · · 0 comments

Lavados nasales: cómo realizarlos correctamente

Por qué son importantes los lavados nasales

Una de las patologías más frecuentes en nuestros peques y que más agobian a los papás son las afecciones respiratorias. El sistema respiratorio del pequeño tiene unas características determinadas, que hacen que sea más propenso al acúmulo de secreciones. De ahí la importancia de hacer unos buenos lavados nasales para drenar esas secreciones.

Para daros una pequeña referencia anatómica, en el sistema respiratorio el aire entra por la nariz, y pasa a través de faringe, laringe, tráquea, bronquios para llegar finalmente a los pulmones. En los niños, la parte de la faringe que está detrás de la nariz, la rinofaringe, representa una gran parte de su sistema respiratorio, y es ahí donde se retienen gran cantidad de mocos. Para drenarlos de esa zona, tenemos varias opciones: que el niño se suene voluntariamente, que es lo ideal, pero en bebés no se puede realizar porque no saben, o que lo dirijamos nosotros.

Es para éso para lo que usamos los lavados nasales. Con esta técnica conseguimos que el niño elimine de esa zona los mocos, y así evitar que bajen hacia el árbol bronquial y provoquen patología.

Cómo realizar los lavados nasales

 

Podemos hacer la técnica con el niño sentado o tumbado si es muy chiquitín. En esta posición de tumbado, inclinamos ligeramente la cabeza hacia un lado e introducimos el suero fisiológico en el orificio nasal que queda superior. El suero saldrá por el orificio nasal inferior, y en ocasiones arrastrará mucosidad que se encuentre a ese nivel de la nariz.

Si lo que queremos drenar es el moco que está por detrás de la nariz, ya casi en faringe, que es el que más nos interesa, lo que tenemos que conseguir con el lavado nasal es o una inspiración forzada, que haría que el niño tragara ese moco, o una espiración forzada, que haría que saliera hacia fuera. Cualquiera de las dos opciones es buena para que el moco no se vaya al sistema respiratorio. Para conseguir ésto, simplemente después de la introducción del suero, tapamos suavemente la boca del peque, para que no le quede más remedio que respirar con la nariz, y así conseguiremos lo que queríamos, pues antes de los dos años no saben hacerlo ellos voluntariamente.

Por último, comentaros que los aspiradores nasales no están indicados para limpiar la nariz, arrancan directamente la mucosa, siendo maniobras más agresivas para el pequeño.

Para cualquier consulta, no dudes en preguntarnos.

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